Escalada de precios: así es la inflación nuestra de cada día

Los precios rompen todas las previsiones y obligan a los hogares y a las empresas a modificar sus hábitos. La crisis energética y la guerra en Ucrania aceleran un repunte del IPC que comenzó tras el verano

Los precios rompen previsiones y hacen que la carestía de la vida sea una realidad en este 2022. Un panorama duro que obliga a los consumidores, tanto hogares como empresas, a modificar sus hábitos independientemente de su situación económica.
A continuación mostramos un amplio catálogo de bienes y servicios en los que se observa el aumento descontrolado de los precios, agravado por la crisis energética y la guerra en Ucrania, que ha aupado el Índice de Precios al Consumo (IPC) a máximos históricos en la provincia de Castellón. En estos momentos la subida se sitúa en el 9,3% tras el máximo histórico del 12% de marzo.

ENERGÍA: ELECTRICIDAD Y GAS
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de que la escalada del precio de la energía va a tener un «fuerte impacto» en las economías de las familias, estimado en un sobrecoste de 854 euros anuales.
El precio de la electricidad durante el mes de mayo se ha situado en 187,1 euros/MWh. Se trata de una ligera rebaja respecto al pasado mes de abril. La factura media de un hogar con la tarifa PVPC en mayo se eleva a 98,88 euros. En marzo, y a consecuencia de la guerra en Ucrania, se produjo la mayor subida de la factura de electricidad de la historia. El recibo medio de una familia acogida al PVPC subió a 143,03 euros. Esa factura supuso un incremento del 33% mensual respecto a la factura de febrero (110,27 euros) y una subida del 130% en comparación con la factura de marzo de 2021 (62,25 euros), detalla la OCU.
Por su parte, el precio del gas para el segundo trimestre de 2022 muestra que el coste del gas ha subido un 9,24% en la tarifa TUR RL. 1 (0,0446 frente a 0,0531 euros por kWh) y un 9,94% en la tarifa TUR RL. 2 (0,0452 frente a 0,0496 euros por kWh). En este caso, la OCU estima un sobrecoste anual de 189 euros para un hogar medio que consume 9.000 kWh al año, que se añade al butano, producto que se ha incrementado a su vez un 33% en los últimos 12 meses.

LA CESTA DE LA COMPRA
La cesta de la compra se ha encarecido desde el año pasado más del 10%, liderando la subida de precios productos tan básicos como las patatas y los huevos. A raíz de los problemas de abastecimiento de piensos en las granjas por la coyuntura internacional y de los precios de los carburantes para la agricultura, el efecto ha resultado mayúsculo para los productos de primera necesidad, incluso aquellos que tradicionalmente se consideraban los más asequibles para una familia cuya economía era de subsistencia. Los huevos de 2,85 euros el año pasado a casi 4 euros un pack de dos docenas. Mientras que la patata, ya sea española o extranjera, ha multiplicado su precio a casi el doble. El resultado es, una bolsa de cuatro patatas más o menos grandes, cuesta cerca de cuatro kilos, a euro por patata.
Apenas las cebollas se libran de un aumento importante del precio, entre las verduras y frutas. Los melones, por ejemplo, que se podían encontrar el año pasado a 60 ó 70 céntimos el kilo, ahora se pagan a 2 euros el kilo, mientras que los tomates de huerta pueden llegar a costar entre 4 y 5 euros el kilo.
El aceite de oliva y el aceite de girasol no se han librado de una subida progresiva, ya no sólo este año por la guerra, sino desde el inicio de la pandemia. Ahora se paga cerca de un 50% más.
Y entre la carne y el pescado, el salmón se lleva la peor parte, con una subida de unos dos euros más por kilo. El año pasado comprar una pieza entera de este pescado, podía salir a entre 8,5 y 9 euros el kilo, mientras que hoy en día se paga a 10,5 y 11 euros el kilo (adquiriendo el pescado entero. Distinto es comprar en bandejas a rodajas, donde se dispara aún más el gasto). Otros pescados como la lubina y la dorada han aumentado un euro el kilo en seis meses.
Los usuarios de supermercados coinciden en aportar una percepción del gasto de entre 10 y 20 céntimos por la mayoría de productos fuera de la alimentación, calculando que en una compra semanal para una familia de cuatro miembros por la que el año pasado se invertían alrededor de 100 euros, ahora cuestan unos 120 euros los mismos productos.

CESTA DE LA COMPRA: EL PAN
El sector de la panadería ha sido otro de los afectados a causa de la inflación. Tras haber acudido a una de las panaderías de la provincia de Castellón, han declarado que en el mes de septiembre de 2021, la barra de pan la vendían a 0,70 céntimos, mientras que en la actualidad se han visto obligados a subir el precio diez céntimos más, es decir, a 0,80. No obstante, explicaron que la harina ha sido una de las principales causantes: «Ha habido tres subidas importantes de este producto. De hecho, la última fue la semana pasada». «Una de las marcas que usamos nos cuesta 0,68 céntimos el kilo sin IVA e incluyéndolo nos sale a 0,71», explicaron.
Asimismo, señalaron que los aditivos también han subido de precio, sobre todo, la levadura. Por otro lado, indicó que otro de los grandes problemas a los que se enfrentan es al gas: «Nuestro horno va a gas, hemos pasado de pagar unos 800 euros a 2.200, es lo que más ha subido». «En la primera subida, nos quisimos mantener y no subimos nuestros precios, pero ante esta situación nos hemos visto en la obligación de hacerlo», confesaron.

RESTAURACIÓN: MENÚ DIARIO
Uno de los símbolos de la hostelería en España es el menú diario. En Castellón, los locales que ofrecen este servicio habitual para comer se han visto obligados a aumentar sus precios alrededor de un 10% por el incremento de los productos. Según los establecimientos consultados, el menú que incluye un primer plato, un segundo, postre y bebida cuesta ahora alrededor de 11 euros cuando el año pasado el precio rondaba los 10 (los precios son más caros si se trata del fin de semana aunque no todos los locales lo ofrecen). Además, muchos establecimientos han optado por eliminar el menú diario y apostar por los almuerzos y las tapas ante el encarecimiento de los alimentos.

RESTAURACIÓN: CAFETERÍAS
España figura entre los países donde más café se consume y es que. según un estudio realizado por International Coffee Organization, el consumo medio anual por persona es de 4,5 kilos, lo que nos sitúa en el puesto número 19 del ranking.
Debido a la inflación muchos españoles cafeteros se ven afectados ante esta medida y es que muchos de los hosteleros se han visto obligados a aumentar el precio del producto final. Un comercio castellonense asegura que antes del mes de septiembre vendía los cafés a 1,20€ y actualmente, los está vendiendo a 1,40 euros, una diferencia de 20 céntimos, lo que equivale a un aumento del 16,6%. Por otra parte, también hemos preguntado a otro comercio que antes vendía los cafés a 1,10€ y ahora a 1,20, una diferencia de 10 céntimos que se transforman en un aumento del 9%, aunque asegura que siguen teniendo la misma clientela.

HIGIENE Y CUIDADO PERSONAL
En el sector de la higiene y el cuidado personal, los pequeños comercios tratan de mantener los precios para no perder ventaja competitiva frente a las grandes superficies. En el caso de los dentífricos, por ejemplo, no se han aumentado precios con respecto a los meses previos a la guerra «porque si no, la mayoría de los clientes se irían a los supermercados y no nos comprarían a nosotros», explican negocios consultados. El cliente puede escoger entre un amplio abanico de marcas en estos negocios. Como producto más económico, observamos dentífricos por 0,75 céntimos y, en las antípodas, por 2,95 euros.
En el caso de los desodorantes, por algo más de dos euros, como mucho, se ha incrementado el precio en unos diez céntimos sólo en algunas marcas de renombre. «Son casos excepcionales», señalan los propietarios. Hallamos horquillas de precios que van desde 1,45 euros a 2,75.
Por otra parte, en las marcas de compresas, se ha subido el precio de 2,69 a 2,89 euros, es decir, en 20 céntimos (más de un 7%). Tampoco en las colonias se han subido los precios, el consumidor puede escoger un perfume económico o bien apostar por una marca reconocida. Como opción más económica, encontramos frascos por 3,69, pero también marcas elevadas hasta los 15 euros.
«En este sector a los pequeños comercios nos cuesta subir los precios porque si no no podemos competir con grandes superficies, la gente se iría allí a comprarlos», reconocen algunos propietarios. Con todo, la amplia variedad de marcas permite al usuario escoger opciones más económicas que otras dentro del campo de higiene y cuidado personal.

MODA Y COMPLEMENTOS
Moda y complementos es otro de los sectores afectados por la inflación, hasta el punto de que la ropa y los accesorios como calzado o bolsos verán repercutidos su precios al alza la próxima temporada de otoño-invierno. Los comerciantes intentarán que el aumento «sea el mínimo», a pesar de que el material que ya han comprado ha supuesto un desembolso de entre un 10% y un 15% más que el año pasado, según la presidenta de la Asociación de Comerciantes del Centro de Castellón y propietaria de una boutique de la ciudad, Charo Brocal.
«Ante esta situación, vamos a intentar que el incremento de costes repercuta lo menos posible en el cliente, de modo que reduciremos el margen de beneficios», agregó Brocal, quien sabe bien del «sacrificio» del sector ante las imparables subidas de los recibos de luz y agua. Según Charo Brocal, comprar un vestido, un bolso, unos vaqueros o unos mocasines, «no supondrá mucho mayor desembolso que en 2021» por la voluntad de los comerciantes, porque, «por parte del Gobierno, ayudas, ningunas». Y así puso el ejemplo de que un encarecimiento añadido de los artículos de moda deriva de la necesidad de importar tejidos «porque nuestros políticos han dejado morir a los fabricantes de Cataluña y ahora la materia prima es más cara y de peor calidad».

LIMPIEZA DEL HOGAR
En cuanto a los productos de limpieza del hogar los precios han experimentado leves subidas en lo que va de año. Así lo constata la dependienta de una droguería de la capital de la Plana, un establecimiento familiar que, a sabiendas de que la competencia con los supermercados grandes es imposible, sigue aguantando los precios para los clientes de siempre, a pesar de que sus gastos sí que se elevan. «Los precios que más han subido este año ha sido el amoniaco, en torno a 10 céntimos, así como también se ha aumentado el precio de algunas marcas de detergentes y limpiadores quitagrasas», indica la dependienta asegurando que la causa de ese incremento deriva de los mayores costes que asumen los transportistas.
Rememorando el boom de ventas que se produjo en el inicio de la pandemia con el papel higiénico y la lejía, en esta droguería de barrio el desinfectante que tanto usamos durante el confinamiento sigue ofertándose a menos de un euro los dos litros. «La celulosa también ha subido 10 o 20 céntimos, según la marca», asegura la dependienta de esta droguería.

TRANSPORTE Y COMBUSTIBLE
El transporte público ha acusado de forma desigual el aumento de la inflación durante los últimos meses. Por una parte está el sector del taxi, cuyas tarifas vienen reguladas por parte de la Conselleria de Transporte y que no ha trasladado el aumento de precios a las mismas. Así, estas permanecen congeladas prácticamente desde el año 2014 y la única variación, prácticamente imperceptible, se produjo en 2020. En lo que respecta al servicio de autobuses en la ciudad de Castellón, sí se ha producido un incremento, pasando de los 1,05 euros que costaba el billete individual durante los últimos años hasta los 1,20 que vale desde hace unos meses, un incremento del 14 por ciento. Además, el Ayuntamiento ha aprobado esta misma semana el nuevo Reglamento del Transporte Urbano en Autobús con el que aplica un incremento a los distintos tipos de bonos aunque solo del 2%, una subida bastante inferior a la del billete individual, cuyo precio se mantiene.
Bastante superior ha sido el incremento en el precio de los combustibles, que en el caso del diésel ha rozado el 45% al pasar de los casi 1,30 euros que costaba en septiembre del año pasado a los 1,88 en que cerró el mes de mayo. Algo inferior ha sido el aumento en la gasolina, tanto la 95 como la 98, con alzas del 35 y el 30% respectivamente en los últimos meses. Se ha dado incluso el caso poco habitual de que el diésel marcara precios superiores a los de la gasolina hace unas semanas.

LADRILLO: VIVIENDA Y ALQUILER
La variación anual del Índice de Precios de Vivienda (IPV) ha aumentado más de dos puntos y se sitúa en el 6,4%. Es la más alta desde el primer trimestre de 2019. Por tipo de vivienda, la tasa anual de la vivienda nueva sube dos puntos, hasta el 6,1%. Por su parte, la variación de la vivienda de segunda mano alcanza el 6,4%, la más elevada desde el cuarto trimestre de 2018, detalla el INE.
En cuanto al alquiler, la subida de la inflación impacta en los contratos en el momento en que toque realizar la actualización anual de la renta y si así lo recoge el contrato. Por ejemplo, un alquiler de 400 euros mensuales en Castellón al que tocara actualizar su renta con el IPC de abril de 2022 pasaría a tener una renta anual de 450 euros más, es decir pasará de 4.800 euros anuales a 5.250 euros. Pero no todos los contratos de alquiler de vivienda se actualizan de la misma manera. La actualización depende de dos cosas: de la fecha del contrato de alquiler y de lo que diga el propio contrato de alquiler, ya que debe recoger expresamente la actualización de la renta de alquiler conforme a la evolución del IPC.

Fuente: El Mundo

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Fecha: 23/11/2022

Organiza: Cámara Comercio de Castellón

Modalidad: Presencial

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