La escalada de precios vacía la cesta de la compra: un 16% menos de productos; un 10% menos de gasto y dos visitas menos al mes

Es la primera vez desde que el IPC de alimentos crece por encima del general que cae el tamaño de la cesta, la frecuencia de compra y el gasto

La inflación ya está provocando una caída en los tres indicadores clave para medir el consumo en los supermercados. Estos muestran que, tras un buen verano en el que la subida de precios no parecía tener aún impacto en el bolsillo, éste sí se aprecia ya a partir de septiembre: el ticket medio cayó un 10% y lo hizo también la frecuencia de compra y el tamaño de las cestas, según datos de Aecoc Shopperview y Gelt Data Facts, que han realizado un análisis de más de un millón de tickets de compra en el último año.

Se consolida así el consumo de austeridad que se lleva viendo estos meses con hábitos asociados a las épocas de crisis, como el mayor consumo de marca blanca o de compra en promociones. Esta contención se está notando sobre todo en el consumo de alimentos frescos, que son los que han experimentado los mayores incrementos en el precio en los últimos meses, cuyo consumo ha caído un 3,2%, según los datos de la consultora IRI Worldwide.

En el mes de septiembre, en cada visita al súper nos gastamos 34 euros, cuatro euros menos que en agosto, según Aecoc Shopperview. Los meses de mayor gasto fueron marzo, cuando la subida de precios ya se estaba empezando a notar, y curiosamente agosto, cuando los incrementos eran ya acusados. En este mes central del verano (el IPC de alimentación era del 13,8%) gastamos 38 euros de media, según estos datos. Hoy son 34.

Otro indicador de la evolución del consumo es la frecuencia de compra: el número de veces al mes que vamos a las tiendas a llenar la despensa. En septiembre acudimos tres veces de media, mientras que en enero íbamos casi cinco veces, una a la semana. La frecuencia de compra mensual ha caído un 13% en un año: en el tercer trimestre de 2021 (julio-septiembre) íbamos cuatro veces a los supermercados y ahora vamos tres.

Caida del consumo

También se ha reducido el tamaño de las cestas. En septiembre incluíamos unos 18 productos frente a los 21 de agosto. En enero la cesta contenía de media 22 productos y en octubre de 2021, unos 24. En un año la cesta media desciende un 16%.

Es la primera vez desde que el IPC de alimentación superó el general que estos tres indicadores del consumo reflejan caídas a la vez, pues los hogares, aún en épocas de crisis, siguen comiendo y bebiendo. Lo que sí suele caer es el consumo fuera del hogar, en bares y restaurantes, algo que de momento no se está percibiendo. Esto se achaca a la salida de la pandemia.

La contención en el gasto está afectando especialmente al consumo de productos frescos, que este año ha caído un 3,2%, según IRI Worldwide. Una cifra que está por encima del 0,5% de caída en el conjunto del gran consumo (incluye también alimentación envasada, bebidas y productos de droguería y perfumería).

Los mayores descensos se dan en marisco (16,1%), pescado (10,9%), verduras y hortalizas (4,1%), carne (3,4%) y charcutería (0,8%). «El actual contexto está llevando a los consumidores a unos comportamientos de compra de austeridad que ya vivimos en los años 70 y 80 y que son resultado de una fatiga por la inflación», según el director comercial de IRI Worldwide, Antonio Khalaf.

El presidente de Aecoc, Ignacio González, volvió a pedir hace unas semanas, durante el congreso anual, una bajada del IVA de los alimentos, para compensar las subidas de precios. Para el sector de la distribución y del consumo, esta es la medida más rápida y eficaz para ayudar a las familias a aliviar el impacto de la inflación.

Fuente: El Mundo

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