La triple crisis de costes anticipa nuevas subidas en la cesta de la compra: «Habrá que repercutir estos gastos»

La triple crisis de costes (subida de los precios de las materias primas, la energía y el transporte) ha tensionado ya la cesta de la compra, último eslabón de la cadena de suministro. En los precios de algunos productos ya se nota este encarecimiento y que se extienda parece inevitable, a pesar de que fabricantes y distribuidores intentan ajustar márgenes para que el consumidor no lo aprecie, sobre todo a las puertas de la campaña Navideña, clave en el gasto.
«Hay cada vez más tensión por que esta subida de las materias primas se traslade al precio final y esta incertidumbre se percibe ya en los hogares», explica Bernardo Rodilla, director de comercio en la consultora Kantar Worldpanel, que presentó ayer cifras sobre la evolución del gran consumo en España.
Según sus datos, hay más de 13 millones de hogares que declaran estar preocupados por que este encarecimiento de los costes (materias primas, transporte y energía) se traslade a sus bolsillos. «De momento esto se ha reflejado, más que a una guerra de precios entre distribuidores, en una contención de los mismos», explica el experto.
El CEO de la multinacional de alimentación Kraft Heinz (Orlando, Kraft…), el portugués Miguel Patricio, ha reconocido en una entrevista a la BBC que el grupo ya está subiendo los precios en EEUU, su principal mercado, y en otros países y que «hay que acostumbrarse a que la comida sea más cara».
Algunos de los grandes fabricantes de alimentación consultados por EL MUNDO (Danone, Nestlé, Pepsico o Ebro Foods, entre otros) se mantienen al margen de un debate que es considerado casi tabú, pues «el consumidor es muy sensible al precio, y más en estos momentos», explican fuentes del sector. Aunque «tarde o temprano habrá que repercutir estos costes», admiten en una gran empresa de alimentacion.
Desde Kantar consideran que esta incertidumbre en los precios ya ha provocado un crecimiento de la cuota de la marca propia de los supermercados y también de las promociones, que vuelven a los ritmos previos a la pandemia.

SUBIDAS
Esta inflación es generalizada. El índice de precios de los alimentos de la FAO (la agencia de naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) subió en septiembre un 32,8% con respecto al mismo mes del año pasado, con aceites y cereales como principales responsables de los incrementos. En España, la luz y la gasolina disparon en septiembre un 4% el índide de precios al consumo (IPC), según el dato publicado ayer por el INE. La escalada de la energía afecta a la cesta de la compra porque supone que los fabricantes de los productos y los supermercados que los venden tienen que pagar mucho más por la luz que consumen.
Los aceites y grasas acumulan una subida del 20% en lo que va de año, el aumento es del 4% en los huevos, casi otro tanto en el caso de las frutas frescas y cercanos al 3% en algunas carnes. Es cierto que, en conjunto, los precios de alimentación se mantienen relativamente estables con respecto al año pasado pero «porque fue cuando se registraron las mayores subidas».
En el caso de los cereales y los aceites, es la caída de la producción en los principales países productores lo que ha disparado su precio. Igual ocurre con el vino. Hay un 15% menos de cosecha en España y un 30% menos en Francia y esto eleva los precios. Parte del colapso en el transporte lo agrava una sobredemanda disparada en un momento en el que las fábricas, con menos personal y la capacidad de producción reducida por las medidas antiCovid, aún no han cogido el ritmo y se han saturado.

Fuente: El Mundo

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Fecha: 23/11/2022

Organiza: Cámara Comercio de Castellón

Modalidad: Presencial

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