Los ‘súper’ valencianos se resisten a la entrada de fondos en su accionariado

Desde el inicio de la pandemia de coronavirus los grandes fondos de inversión se han interesado por la compra de paquetes de tiendas de cadenas de distribución españolas y también están irrumpiendo en los accionariados de algunos ‘súper’ familiares en diversos territorios del país. Esta última estrategia no afecta, al menos por el momento, a los principales buques insignia del sector en la Comunitat Valenciana: Mercadona, Consum y Masymas, cuya propiedad se mantiene estable contra viento y marea en un negocio que es «estable y con gran capacidad de crecimiento», aseguran desde la patronal valenciana Asucova.

Los movimientos no cesan porque, a diferencia de lo que ocurrió con otros ámbitos productivos, las cadenas de supermercado se beneficiaron de la pandemia de coronavirus, según los expertos. El último baile lo acaba de protagonizar la gestora francesa PAI Partners, una de las principales firmas europeas de capital riesgo al sellar este pasado mes de diciembre un acuerdo para la adquisición de una participación mayoritaria en el grupo Uvesco, dueño de la cadena vasca BM Supermercados, uno de los principales distribuidores del norte de España con 277 tiendas (País Vasco, Cantabria, Navarra y La Rioja) y en pleno proceso de expansión en Madrid.

Principales operaciones

También a finales de 2021 Portobello entró en Condis. En poco más de un año Carrefour ha comprado Supersol; EP Corporate ha tomado el 50% de Caprabo y del negocio de Eroski en Baleares. Además, El Corte Inglés ha dado un golpe de autoridad en el sector de supermercados al comprar Sánchez Romero, que opera sobre todo en Madrid.

La suiza Coop ha tomado el control de GM Food (la antigua Miquel Alimentación hasta ahora en manos del grupo chino Bright Food) y el fondo británico de capital riesgo OpCapita vendió la cadena especializada en alimentos congelados La Sirena a José Elías.

En la Comunitat Valenciana reina la paz. La empresa presidida por Juan Roig sí ha optado por vender 27 tiendas al fondo israelí MDSR (que pasa a ser propietario de estros inmuebles) para ganar liquidez ante su «brutal transformación», en palabras del presidente de Mercadona. Con todo, la compañía descarta la entrada de otros socios en la firma de la saga de los Roig, tal como ha reconocido en los últimos años su máximo accionista. Mercadona es líder en España con unas ventas de 26.932 millones de euros en 2020, tiene algo más de 1.600 tiendas y 95.000 empleados.

También Caprabo y Eroski han vendido inmuebles, aunque no la cooperativa valenciana Consum, inmersa en su plan de expansión en su territorio natural: Comunitat Valenciana, Cataluña, Murcia, Castilla-La Mancha, Aragón y Andalucía oriental. La corporación dirigida por Juan Luis Durich (con 650 tiendas, incluyendo Charter y unas ventas de 3.324 millones de euros), además, tampoco se cierra a la adquisición de otras firmas si se ponen a tiro.

Mientras tanto, la tercera empresa valenciano de la distribución comercial en el ranking de ventas, Masymas, afianza la mancha de aceite como estrategia de crecimiento, tal como explicó recientemente su director general , José Juan Fornés. Los supermercados alicantinos que operan con el nombre comercial ‘Masymas’ (que usan otros propietarios en España), crecen a un ritmo del 10 % anual al facturar 332,5 millones de euros en 2020. Masymas posee 122 supermercados en la C. Valenciana y Murcia, con una plantilla de más de 2.500 empleados.

Según el director de Asucova, Pedro Reig, el sector valenciano, de estructura empresarial familiar o bien bajo fórmula cooperativa, ha logrado «negocios de largo recorrido y muy consolidados, con un modelo de proximidad que lleva el sello de sus líderes en su territorio y a nivel nacional». En su opinión, lo más importante «es el éxito en su gestión, de cualquiera que sea su modelo, lo que les ha hecho ganarse la credibilidad de sus clientes y la independencia en la toma de decisiones».

Fuente: Levante emv

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