La recuperación de la confianza anticipa un rebote del consumo tras el ‘shock’

En la anterior crisis, el ICC, el ICM y el Indicador del Comercio Textil remontaron simultáneamente en 2014, tras un pequeño repunte en 2009.

España recupera la confianza. Con el levantamiento del estado de alarma y la llegada del verano, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) marcó en junio su máximo en dos años, recuperando por primera vez desde que estalló la pandemia los niveles previos al Covid-19. La mejora de la confianza, tanto de la situación actual como de las expectativas, anticipa también el repunte del consumo, si no hay más sorpresas hasta final de año.

Los dos indicadores han evolucionado prácticamente en paralelo desde que hay registros. En la anterior crisis, el ICC perdió la barrera de los cien puntos a mediados de 2007 y no volvió a recuperarlos hasta 2009.

Sin embargo, la recuperación duró poco y en 2012 volvieron a tocarse los mínimos del estallido de la crisis. El ICC no volvió a remontar hasta ya entrado 2014, y no recuperó los cien puntos (que separan la valoración positiva de la negativa) hasta 2015, según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (ICC).

La evolución del Índice de Comercio al por Menor (ICM) excepto estaciones de servicio dibuja una curva muy similar. El indicador elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) se hundió en los primeros años de la crisis y, salvo ligeras subidas en 2010 (un año después de la primera remontada del ICC), se mantuvo en descenso hasta 2014.

También fue 2014 el año en que remontaron por fin las ventas de moda. Tras ocho años en descenso, el Indicador del Comercio de Moda, realizado a partir de datos de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), rebotó en 2014 con un alza del 3,93% y se mantuvo al alza desde entonces salvo en 2018 y 2020, cuando la pandemia motivó el mayor desplome de su historia.

El otro indicador clave que permite anticipar la evolución de las ventas de moda es el desempleo. En junio de este año había 3,6 millones de parados en España, 166.911 menos que en mayo, lo que supuso el mayor descenso de la serie histórica que comenzó en 1996 y que motivó en parte la escalada del ICC. En la anterior crisis, el pico se tocó en enero de 2013, con más de cinco millones de parados.

Sin embargo, las dos crisis tienen características diversas que impiden los paralelismos exactos. Si la de 2007 fue una crisis financiera, que motivó una caída de la demanda y vino acompañada en España del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, esta ha sido un doble shock de oferta y demanda y además vinculado a la imprevisible evolución de una crisis sanitaria.

Tampoco la respuesta pública ha sido la misma: los inéditos planes de estímulo, incluyendo los cheques para dinamizar el consumo en Estados Unidos o los expedientes de regulación de empleo (Erte) y los créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) en España han impedido una mayor destrucción del empleo, al menos por ahora.

Por todo ello, algunos economistas apuntan a que la demanda contenida y el ahorro acumulado durante el año pasado podría ayudar a dinamizar el consumo pospandémico, algo que sí se vio en los primeros meses de este año en Estados Unidos.

La gran pregunta ahora es cuánto del mercado destruido llegará a recuperarse. Tras el golpe de la anterior crisis, las ventas de moda de España no volvieron nunca a recuperar los volúmenes previos a 2007, cuando el sector superaba los 20.000 millones de ventas al año, según datos de Acotex.

Fuente: Modaes

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Fecha: 23/11/2022

Organiza: Cámara Comercio de Castellón

Modalidad: Presencial

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