Locomotoras del comercio, ¿a qué precio? El efecto de la franquicia en València

La Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de València pide “más implicación” a los franquiciados para luchar juntos por mejoras urbanas y de accesibilidad de las que todos se benefician

La Comunidad Valenciana solo ha perdido una franquicia desde 2019 a pesar de la pandemia y en una década ha sumado 57 marcas a su tejido comercial

Carrefour Express, Cien Montaditos, La Sureña, The Fitzgerald, Kid’s&Us… Son muchas las marcas que abren franquicia en València y que salpican el actual tejido comercial de la ciudad, que ha ido cambiando su piel en los últimos años, sobre todo en el centro histórico.

El por qué de este crecimiento se entiende en la transformación comercial de calles y avenidas, en el boom turístico y en la tan discutida peatonalización. Así lo entiende la gerente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de València, Julia Martínez, que utiliza la metáfora de “la bandeja” para explicar el porqué y el cómo de este auge. “Nosotros hemos trabajado mucho por tener estos ejes comerciales dinámicos, para que la ciudad sea competitiva comercialmente, que sea un foco de atracción y por eso las franquicias se ubican aquí. Nosotros les preparamos la bandeja para que se llene de pasteles, pero luego ellos no se implican ni colaboran. Y eso no puede ser”, lamenta Martínez.

Asimismo, defiende la gerente que “València es la postal comercial de la Comunidad Valenciana que se lleva el turista” y en esa imagen trabajan, pero afea a las franquicias que no se asocien con el comercio local ni colaboren en, por ejemplo, el pago de la iluminación navideña. “Nosotros queremos que en la bandeja haya pasteles, comercio, de todos los tipos, pero tienen que implicarse porque yo me paso la mañana peleando porque la carga y descarga esté desocupada para los comerciantes y de eso nos beneficiamos todos”, denuncia.

Esa ‘colaboración’ se traduce también en cuotas, como son los 320 euros anuales que pagan los asociados. Pero la crítica no es generalizada, hay quienes sí que participan y buscan enraizarse con el tejido local. Un ejemplo es la tienda-bazar de la Avenida del Oeste que ahora ocupa el local donde antes los valencianos y valencianas acudían a buscar disfraces, la mítica Casa Picó.

La capital valenciana es ejemplo de la sólida red que tejen a día de hoy las franquicias en la Comunidad Valenciana, tercera comunidad española con más establecimientos de este tipo, solo por detrás de Madrid y Catalunya.

Desde la Asociación Española de Franquiciadores (AEF) explican que la Comunidad Valenciana “siempre ha sido un motor de la franquicia” y ponen como referencia el Salón Internacional de la Franquicia que se celebraba tradicionalmente en Feria Valencia. Esa solidez se percibe también en el hecho de que 28 marcas valencianas tengan presencia en el extranjero: “Eso es porque tienen mucha experiencia y en Valencia hay un cultivo emprendedor importante”, señalan fuentes de la AEF.

Esta semana el director general de Consum, Juan Luis Durich, explicaba que el sector está moviéndose “muchísimo” y cómo descartan muchas de las propuestas que les llega para abrir nuevas franquicias de Charter.

De hecho, de sus 50 nuevos supermercados en 2022, 12 son propios y otros 38 son franquicias Charter y este 2023 espera abrir otros 35 nuevos establecimientos. El de la alimentación es el tipo de franquicia que más facturó en 2022, con un total de 8.900,7 millones de euros.

Por su parte, desde Cámara Valencia ponen en valor a la franquicia y la diferencian de la sucursal de grandes firmas, «porque no es lo mismo. La franquicia es una fórmula que integra la capacidad de crecer de una marca consolidada con la apuesta que hace un empresario o empresaria local», matiza Agustín Rovira, director de la Oficina Pateco de Cámara Valencia.

Rovira considera que se le imputan a la franquicia muchos «defectos» que no le son propios y asegura que en muchas ciudades las cadenas no se implican, pero las franquicias sí. «Eso sí, vienen porque les atrae la localización de ejes comerciales atractivos donde están sus competidoras, pues juegan a la marca y a la notoriedad», explica el experto.

Los datos del informe 2023 de la AEF recogen que el territorio valenciano cuenta actualmente con 176 marcas, solo una menos de la registrada en el estudio de 2019, cuando este se publicó por última vez, lo que evidencia la solidez del modelo a pesar del tsunami que supuso la pandemia. Estas firmas están ubicadas en un total de 5.971 locales y que generan 17.439 puestos de trabajo.

De las 1.375 redes que integran actualmente el sistema de franquicias en España, la de mayor número de centrales franquiciadoras continúa siendo Madrid, con 401 (34 más que en 2019), seguida por Catalunya, con 318 (17 menos); Andalucía, con 157 (4 menos que en 2019), y la Comunidad Valenciana, que es la que menos pierde, con 176, una central menos que en 2019. Entre estas cuatro comunidades, junto con Galicia, acaparan el 80% del total de las enseñas que integran este modelo de negocio en nuestro país.

Hace una década, en 2013, eran 119 las firmas. Entonces la diferencia con el resto de España era muy evidente, pues solo junto a Andalucía, Catalunya y Madrid superaban el centenar de establecimientos. La facturación, en cambio, ha disminuido: en 2013 en la Comunidad Valenciana era de 1.468.662.000 euros; este 2023 es de 1.107.766.000 euros.

En ese título que le confieren a la Comunidad Valenciana como impulsor del sector franquicia tiene un papel importante Alicante, con marcas alicantinas consolidadas fuera como Ale-Hop o Neumáticos Soledad, así como Castellón, donde en los últimos meses se han ido abriendo numerosas franquicias, sobre todo de restauración.

Reclamación de los comerciantes. El eje Avenida del Oeste, pendiente

En esta zona, todavía poco colonizada por las marcas foráneas, es donde la Asociación quiere que el futuro gobierno local que salga de las urnas el 28de mayo trabaje. Designan como prioridad la mejora urbana del eje Avenida del Oeste hasta plaza España antes que el proyectado “Bulevar de la Cultura”, pues apuntan que es un proyecto pendiente desde el año 2004. Es una de las peticiones que han hecho llegar estos días a los partidos políticos que concurren a las elecciones municipales, pues considera la entidad que los cambios urbanísticos deben ser consensuados con el sector. Pero con esta mejora en esta zona del centro, advierte Martínez, hay un peligro: “Los propietarios de esos espacios que se mejoran pedirán un aumento del precio de los alquileres y eso acaba perjudicando al comercio local. Seguir apostando por eso tiene un efecto perverso, pero no podemos controlarlo”.

Fuente: La Vanguardia

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Fecha: 14/05/2024

Organiza: Cámara Comercio de Castellón

Modalidad: Presencial

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